Implantes dentales en Terrassa
¿Qué características tienen los implantes que ofrecemos?
Implantes dentales
Los implantes dentales son raíces artificiales, generalmente de titanio, que se insertan en el hueso maxilar o mandibular para reemplazar dientes perdidos. Ofrecen una base sólida para dientes artificiales (coronas), proporcionando funcionalidad y estética similares a los dientes naturales. Son una solución duradera para mejorar la masticación y la apariencia dental.
El implante dental
El implante dental es una solución cuando se ha perdido uno o más dientes y se busca una opción duradera, estética y funcional. Es ideal para quienes desean evitar puentes o dentaduras removibles, manteniendo la salud ósea y la integridad de los dientes adyacentes.
Ventajas de los implantes dentales
Los implantes dentales ofrecen múltiples ventajas: restauran la función completa de masticación y la estética del diente perdido, mejorando la confianza al sonreír. A diferencia de los puentes, no requieren desgastar dientes vecinos. También preservan la estructura ósea al estimular el hueso maxilar, evitando su deterioro. Los implantes son duraderos y tienen una alta tasa de éxito, proporcionando una solución a largo plazo que se asemeja mucho a los dientes naturales en términos de confort y funcionalidad.
Fases del tratamiento de los implantes dentales
El tratamiento de implantes dentales se divide en varias fases. Primero, se realiza una evaluación inicial y planificación, incluyendo radiografías y modelos para diseñar el implante adecuado. Luego, en la fase quirúrgica, se coloca el implante de titanio en el hueso maxilar o mandibular mediante una cirugía menor. Tras la colocación, sigue un período de cicatrizaciónde varios meses, durante el cual el implante se integra con el hueso (osteointegración). Finalmente, en la fase de restauración, se coloca una corona, puente o dentadura sobre el implante, completando la restauración funcional y estética del diente perdido.
Soluciones en implantología avanzada
La implantología avanzada ofrece soluciones innovadoras para desafíos complejos en el reemplazo dental, intentando ofrecer soluciones a la mayor parte de personas posible.
Implantes para pacientes con poco hueso:
Implantes zigomáticos
Los implantes zigomáticos se colocan en el hueso cigomático (pómulo) en lugar del maxilar para pacientes con pérdida ósea severa. Ofrecen una solución viable cuando los implantes convencionales no son posibles, evitando la necesidad de injertos óseos extensivos y permitiendo una rehabilitación dental efectiva.
Implantes cortos
Los implantes cortos son soluciones dentales diseñadas para pacientes con hueso insuficiente en altura. Tienen menor longitud que los implantes estándar, permitiendo su colocación en áreas con espacio óseo limitado. Ofrecen una alternativa viable sin necesidad de injertos óseos extensivos y proporcionan estabilidad y funcionalidad adecuadas.
Injerto óseo
El injerto óseo es un procedimiento que utiliza material óseo (autólogo, alógeno o sintético) para reparar o regenerar hueso perdido. Se realiza para crear una base sólida para implantes dentales o restaurar áreas dañadas. Favorece el crecimiento óseo y mejora la estabilidad de implantes o prótesis dentales.
Lateralización del nervio
La lateralización del nervio es unatécnica quirúrgica que desplaza el nervio dentario inferior para crear espacio para implantes dentales en áreas de hueso limitado. Permite colocar implantes en zonas cercanas al nervio sin comprometer su función, facilitando la rehabilitación dental en mandíbulas con espacio reducido.
Implantes para pacientes sin hueso:
Sistema “Implantize”
El sistema Implantize es una técnica de cirugía avanzada en la que se utilizan estructuras personalizadas de titanio para soportar los implantes. Estas estructuras están diseñadas para rehabilitar de manera total o parcial maxilares y mandíbulas atróficas, mediante una prótesis fija.
Implantes subperiósticos
Los implantes subperiósticos se colocan debajo del tejido periodontal pero sobre el hueso, en lugar de insertarse en el hueso maxilar. Son una opción para pacientes con insuficiente densidad ósea, proporcionando soporte para prótesis dentales sin necesidad de injertos óseos extensivos, aunque su uso es menos común hoy en día.
Otras soluciones de implantes dentales en Terrassa
Además de las opciones ya mencionadas, en Clínica Dental Terrassa ofrecemos otro tipo de implantes y soluciones para cualquier caso.
Dentadura fija
Una dentadura fija es una prótesis dental que se adhiere permanentemente a los dientes naturales o a implantes, proporcionando una solución estable y duradera para reemplazar dientes perdidos. Ofrece comodidad y funcionalidad similar a los dientes naturales, evitando la necesidad de retirar la prótesis para su limpieza.
Dentadura extraíble
Una dentadura extraíble es una prótesis que reemplaza dientes perdidos y se puede quitar fácilmente para su limpieza y mantenimiento. A diferencia de las dentaduras fijas, se retira por el paciente para su higiene diaria. Es una opción flexible y económica, adecuada para quienes no pueden optar por implantes.
Implantes dentales unitarios
Los implantes dentales unitarios son soluciones para reemplazar un solo diente perdido. Consisten en un implante de titanio colocado en el hueso maxilar, sobre el cual se fija una corona individual. Ofrecen una opción estéticamente natural y funcional, preservando la estructura dental adyacente y evitando la necesidad de puentes.
Implantología avanzada
La implantología avanzada utiliza técnicas y tecnologías innovadoras para abordar casos complejos de pérdida dental. Incluye implantes de carga inmediata, guías quirúrgicas digitales, y técnicas de regeneración ósea. Estas soluciones mejoran la precisión, reducen el tiempo de tratamiento y permiten opciones personalizadas para restaurar la función y estética dental.
Es una raíz dental artificial con forma de tornillo que se implanta en el hueso maxilar. Gracias a sus cualidades biocompatibles, duraderas y seguras por su fabricación a base de titanio y a su colocación osteointegrada, es la mejor alternativa para sustituir una o varias piezas dentales perdidas. También reemplazan piezas sumamente deterioradas para las que no hay tratamiento odontológico alternativo salvo la extracción.
El tratamiento constituye un anclaje sólido para la prótesis dental colocada posteriormente en el hueco de la pieza dental ausente. El fin de dicha prótesis es restablecer estética y funcionalmente el diente o molar al que suple, ya que las prótesis o coronas simulan con máxima naturalidad y fidelidad anatómica las propias piezas dentales de cada paciente.
La colocación de cualquier implante requiere de una planificación, ya que se compone de varias fases ineludibles. Normalmente, se precisa un periodo de tres a seis meses desde la extracción hasta la colocación, aunque existen técnicas de implantes inmediatos que se pueden usar en algunos casos. Una vez que la pieza dental ha sido extraída, el implantólogo realizará unas pruebas diagnósticas y una revisión bucal general para determinar si es una opción viable o no. Esto depende del estado general de salud del paciente, así como de la cantidad de hueso remanente y el estado del mismo tras la extracción dental.
Hay que tener ciertas precauciones en la colocación del tornillo de titanio, ya que, a fin de cuentas, se trata de un tratamiento con cirugía y hay que seguir ciertas actuaciones protocolarias. Una vez se define el implante como el tratamiento indicado, cualquier endodoncia, empaste o extracción de otras piezas dentales tiene que realizarse con anterioridad. Lo mismo ocurre con una limpieza dental, ya que así minimizaremos los riesgos de infección.
La cirugía para la colocación del implante conlleva anestesia local previa a la perforación del maxilar mediante fresas para permitir espacio libre. Una vez colocado éste, se sutura la encía para garantizar la osteointegración del implante con el maxilar y preservarlo lejos de posibles infecciones. Tras siete días se revisa al paciente para retirar la sutura y comprobar que la evolución está siendo favorable. Después de aproximadamente dos meses, se toma una impresión dental de la boca del paciente para fabricar la prótesis a medida que se colocará sobre el implante. Una vez se da por buena y tras varias pruebas, se coloca definitivamente la prótesis, se realiza otra radiografía de control y se cierra la obertura del tornillo que lo une a dicha prótesis. El paciente ya puede comer y sonreír con su diente o molar nuevo.
Gracias a las propiedades naturales del titanio, se calcula que la vida media de un implante dental puede llegar y hasta superar los veinte años. Pero su durabilidad no depende solo de la calidad del material que, aunque importante, no es determinante por sí sola. Constantemente nuestra salud bucodental se enfrenta a riesgos y amenazas de infección, además de otras enfermedades, así como a posibles golpes o accidentes.
Por todo ello, la vida útil es longeva, pero para garantizarse han de tenerse ciertos cuidados como una buena higiene bucal diaria, limpiezas dentales periódicas y acudir a revisiones dentales rutinarias para evaluar el estado y evolución del posible deterioro del implante dental. En el caso de los implantes de zirconio, su duración puede ser para toda la vida.
No existen implantes sin cirugía como tal, ya que tiene que ir fusionado con el hueso y es imposible acceder a él sin atravesar la encía. Quizá sea más correcto usar el término de “cirugía mínimamente invasiva”, porque se produce menos agresión a la estructura anatómica, con la consecuente menor inflamación al finalizar el procedimiento. Más allá de esta técnica, existe otra denominada “cirugía guiada por ordenador” gracias a la tecnología 3D que se combina con el procedimiento descrito anteriormente.
El escaneado maxilar facilita la planificación virtual de la colocación del implante que garantizan de forma fiable el cálculo de ciertos factores determinantes para el éxito de la cirugía, tales como el tamaño o el ángulo de inclinación necesarios para la prótesis personalizada que se colocará después. Con esta técnica novedosa, no solo se evitan síntomas postoperatorios, sino que también se ahorran tiempos de intervención y de recuperación desde la colocación del implante hasta el ajuste de la prótesis.
En la valoración del cirujano maxilar para la colocación o no del implante dental, el factor decisivo es la calidad y cantidad del hueso remanente, ya que será el apoyo sólido del propio implante de titanio. Gracias a la tecnología 3D (TAC) y a radiografías panorámicas, es posible conocer de forma inmediata el estado óseo. La colocación del mismo sin hueso es más habitual de lo que a priori parece. En estos casos, uno de los recursos utilizados es la regeneración ósea y otras técnicas de regeneración ósea como la colocación de hueso en polvo o de pequeños bloques de hueso dentro de la encía, así como los injertos y elevación de la membrana del seno maxilar. Tras la aplicación de estas técnicas, es necesario un periodo de tiempo de reposo para que la base ósea maxilar esté lista tanto en estructura como en capacidad de cicatrización para osteosintetizarse con el implante dental.
Nuestro implantólogo, el Dr. Benet, es especialista en técnicas avanzadas de regeneración lo cual, en muchas ocasiones, nos permite realizar implantes dentales en Terrassa donde previamente se le había dicho al paciente que era imposible ponerlos.
Los problemas en estos tipos de tratamientos tienen lugar fundamentalmente antes de colocarse (por falta de masa ósea), durante su implantación (debido a posibles complicaciones de la anestesia o de la cirugía en sí) y en el postoperatorio (las más habituales).
El mal cuidado y la falta de limpieza y de revisiones odontológicas ocasionan la presencia de la perimplantitis. Esta es una infección bacteriana que puede incluso ocasionar la pérdida del implante en muy poco tiempo. Por eso, tras cualquier síntoma de rechazo, es vital acudir a la consulta odontológica profesional. Otros problemas característicos de la fase del postoperatorio son la mala osteointegración del implante con el tejido óseo, además de los propios de la nueva pieza artificial tales como aflojamiento del tornillo o fractura de la prótesis.
El fracaso o rechazo de este tratamiento se debe a tres motivos principales: infecciones bucales, factores mecánicos de la mordida o factores psicológicos y sistémicos o anatómicos del propio paciente. Los principales síntomas que determinan que hemos llegado a este punto es el sangrando alrededor del implante al efectuar el cepillado, así como enrojecimiento de la encía que sustenta al implante e incluso existencia de pus en la misma, así como hinchazón de ese lado de la cara y molestias al morder y masticar.
Quizá, el motivo más peligroso y es por eso que es necesario acudir a las revisiones periódicas una vez se ha colocado el implante, es la infección bacteriana. Dado que la estructura que tenemos debajo de la prótesis no es la original, carece de recursos periodontales básicos a la hora de combatir bacterias. Paradójicamente, el dolor puede concurrir o no con el resto de síntomas evidentes, al igual que la movilidad del implante, que normalmente no suele producirse salvo en estadios de rechazo muy avanzados. Las causas del rechazo son variadas, a veces pueden darse por una mala valoración de la masa ósea antes de la colocación, pudiendo ser esta insuficiente. Otros motivos son el tabaquismo, la diabetes o enfermedades que pueda tener nuestro paciente.
Hay que distinguir entre dos posibles tipos de dolor en la colocación del implante dental: el dolor propio de la cirugía y el del postoperatorio e incluso más posterior, que es el que uno de los síntomas posibles que determinan el fracaso de la técnica. Como en cualquier intervención quirúrgica, aunque sea menor, se producen molestias horas después de efectuarse la misma cuando el efecto de la anestesia ha desaparecido. Normalmente, el dolor postoperatorio se tolera con normalidad gracias al uso de analgésicos pudiendo combinarse o no con algún antiinflamatorio. Si el dolor persiste pasadas 48 o 72 horas, es posible que haya surgido alguna complicación durante la intervención que se manifieste en este periodo. Puede ocurrir que, simplemente, haya dolor por la existencia del hematoma y la inflamación en el área afectada.
Otras veces pueden producirse úlceras internas por el roce, e incluso neuralgias que afectan a los pares craneales (nervios) del área maxilar intervenida. A medio plazo, puede producirse dolor por mal ajuste mecánico de la articulación temporomandibular debido a falta de alineación o de acoplamiento de la corona. La falta de osteointegración con las consecuentes alteraciones mecánicas, además de la existencia de periimplantitis, son otras de las causas de dolor tras la aplicación de la técnica de implantología.
Todo el mundo puede beneficiarse de las ventajas de nuestro servicio de implantes dentales Terrassa salvo pacientes con enfermedades que disminuyan o afecten a sus defensas. Con respecto a la edad, por lo general es a partir de los 16 años en las chicas y de los 18 años en el caso de los chicos y ya sin limite de edad.
Los implantes dentales sustituyen los dientes perdidos o en mal estado, con lo que recuperas totalmente la estética y la funcionalidad de tu boca, así como la autoestima y las ganas de relacionarte con los demás.
La funcionalidad de los implantes dentales es clara y no es otra que sustituir aquellos dientes que están en un mal estado o hemos perdido, de forma que no solo podrá recuperar plenamente su función natural como masticas, también estética (que en muchos casos hace ganar en autoestima y confianza).
Tomando como referencia los datos de la Asociación Dental Americana, los implantes dentales tienen una vida útil media de unos 25 años y en aquellos casos donde el paciente realiza los cuidados e higiene así como las revisiones periódicas pueden durar toda la vida.. De todas formas son una solución mucho mas duradera, segura y practica que las prótesis o puentes dentales.
Consiste en una sencilla prueba básica que salvo circunstancias especiales (muy rara vez se requiere realizar un TAC), es suficiente con una radiografía de toda nuestra boca. Junto al análisis del estado de las encías, la mucosa oral y otros factores evaluaremos el modo mas optimo de colocar sus implantes dentales en Terrassa.
La anestesia local suele ser la gran mayoría de los casos mas que suficiente para realizar la intervención, las cuales son bastante rápidas e indoloras. El tiempo que se suele tardar en colocar un implante dental es de 30 a 40 minutos, cuando se trata de mas piezas dentales o casos que requieran mas complejidad el tiempo suele rondar de 50 a a 95 minutos.
