
El vapeo está cada vez más de moda y se anuncia como la “alternativa saludable” al tabaco tradicional. Sin embargo, esta nueva moda no tiene nada de saludable ni para la salud oral ni para la salud en general.
El vaping consiste en inhalar el vapor de un dispositivo con batería que calienta un líquido que puede o no contener nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas. Estos dispositivos también son conocidos como cigarrillos electrónicos. A diferencia de los cigarrillos tradicionales, el vaping no implica la combustión de tabaco, sino que utiliza un proceso de vaporización.
Los vaporizadores están diseñados para proporcionar una alternativa al hábito de fumar tabaco, con la idea de reducir los riesgos asociados con la inhalación de humo de tabaco. Aunque se considera generalmente menos perjudicial que fumar tabaco, el vaping puede tener riesgos, especialmente en lo que respecta a la adicción a la nicotina y a posibles efectos secundarios para la salud pulmonar y la salud bucodental.
Además del impacto en la salud general, el vapeo también puede tener efectos en la salud bucal. Es aconsejable que aquellos que vapean se mantengan al tanto de su salud bucal, realicen chequeos dentales regulares y consulten con su dentista si experimentan cualquier problema relacionado con esta práctica. Además, hay que recordar que dejar de fumar o vapear es la mejor medida para mejorar la salud bucal y general. Algunos de los posibles efectos del vapeo en los dientes y las encías incluyen:
Además de los problemas que ya hemos visto, el vaping presenta otro problema y es que el vapeo mancha los dientes. Los cigarrillos electrónicos son considerados una alternativa saludable a los cigarrillos tradicionales porque en su composición no está presente el alquitrán, sin embargo, si el cigarrillo electrónico contiene nicotina, acabará por manchar igualmente los dientes.
Como hemos visto, el vapeo tiene efectos negativos sobre los dientes y las encías, por lo que es importante tener un cuidado extra en la salud bucal en caso de vapear. Es esencial cepillar los dientes después de cada comida con una pasta dental que contenga fluoruro. Además, es necesario utilizar el hilo dental y enjuague bucal a diario para evitar la acumulación de bacterias. Es importante también mantener una hidratación adecuada para combatir la sequedad bucal asociada al vapeo. Controlar el consumo de nicotina y considerar reducir la concentración en los líquidos de vapeo es una buena idea para cuidar los dientes.
Asimismo, es importante acudir a revisiones periódicas con el dentista y realizar, al menos, una limpieza dental profesional al año. No se pueden ignorar los problemas bucales, por lo que es de vital importancia consultar con el dentista si se experimenta irritación. Para minimizar riesgos, se recomienda evitar al máximo el vaper. En caso de no ser posible, limitar el tiempo de exposición es recomendado.
