
El uso del chupete en bebés, a pesar de ser muy común, es un tema bastante controversial, ya que hay muchas opiniones a favor y en contra de su uso. En este artículo queremos darte el punto de vista del dentista para que puedas tener una opinión más formada sobre este objeto.
A la hora de saber cómo elegir un chupete, hay que tener en cuenta varios factores, ya que el uso del chupete puede ser beneficioso y a la vez traer riesgos para el bebé. Todo dependerá de cómo se utilice y de las necesidades individuales de cada bebé.
Como todo, el uso del chupete tiene sus ventajas y desventajas. Para muchos bebés, representa una manera de sentir placer y satisfacción entre las comidas. A continuación vamos a ver las principales ventajas del chupete:
Sin embargo, los chupetes también llevan asociadas una serie de desventajas:
Respecto a qué a hacer y qué no hacer con los chupetes y su uso, lo ideal sería no dárselo al bebé y encontrar otras maneras menos dañinas de ayudar a calmarlo, dormir, controlar el dolor, etc. Sin embargo, si eso no es una opción, es importante seguir ciertas pautas para garantizar su uso seguro y efectivo.
Es importante introducir el chupete en el momento adecuado, generalmente después de que la lactancia materna esté bien establecida, alrededor de las 3 a 4 semanas de edad. Seleccionar un chupete apropiado es esencial, eligiendo uno que se adapte al tamaño y la forma de la boca del bebé, así como también que cumpla con los estándares de seguridad establecidos. Elegir alguno de los chupetes de recién nacido recomendados para empezar. Limpiar regularmente el chupete con agua y jabón suave antes de cada uso, y esterilizarlo periódicamente, ayudará a prevenir la acumulación de bacterias y mantenerlo libre de gérmenes. Usar el chupete como una herramienta de consuelo puede ser beneficioso para calmar al bebé en momentos de incomodidad o estrés, sin embargo, no recomendamos forzar su uso, es decir, si el bebé no lo quiere usar, no forzarlo.
Respecto al qué no hacer, es importante evitar el uso del chupete como un sustituto de la alimentación, ya que puede interferir con el desarrollo adecuado del hábito de alimentación del bebé. No sujetar el chupete a la ropa del bebé con correas o cadenas largas, ya que representan un riesgo de estrangulamiento o asfixia. No sumergir el chupete en sustancias dulces como miel o jarabe, ya que esto puede aumentar el riesgo de caries dental y de problemas digestivos y metabólicos. Evitar forzar al bebé a usar el chupete si muestra resistencia o no lo acepta, ya que cada bebé tiene sus propias preferencias y necesidades.
Aunque lo recomendable y más deseable sería no utilizar chupete, si esto no puede ser posible los chupetes recomendados por odontólogos tienen forma ortodóntica, imitando el pezón materno, para promover un desarrollo oral adecuado y prevenir malformaciones dentales. Deben ser de tamaño adecuado y hechos de materiales seguros como silicona polimérica de grado médico. La ventilación adecuada ayuda a reducir la acumulación de saliva y prevenir irritaciones. Además, deben ser fáciles de limpiar para mantener una buena higiene oral. En caso de tener dudas, es esencial consultar con un odontopediatra para que pueda dar las indicaciones correctas para cada bebé.
