
¿Sabías que existe el dolor de encías y dientes por estrés? A día de hoy, se sabe que el estrés es uno de los principales causantes de inflamación crónica y otras patologías que afectan gravemente a nuestra salud. Dentro de estas patologías también hay enfermedades bucodentales asociadas al estrés.
Aunque no lo creamos o no lo tengamos presente, el estrés puede impactar negativamente la salud dental al contribuir al bruxismo, un hábito involuntario de rechinar o apretar los dientes, lo cual puede provocar desgaste del esmalte y dolor en la mandíbula. Además, puede afectar la higiene oral y el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de problemas como caries y enfermedades de las encías.
Cómo hemos comentado, el estrés y dolor de dientes pueden ir de la mano y puede afectar tanto a los dientes como a las encías de diferentes maneras:

Para realizar un buen diagnóstico de problemas dentales relacionados con el estrés, normalmente se revisa la historia clínica del paciente y se realizan exámenes físicos y una evaluación de los síntomas específicos. Algunos de los problemas dentales comunes y como son diagnosticados son los siguientes:
Es fundamental que las personas que experimentan estrés crónico, dolor de dientes y estrés, consulten a un dentista. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado no solo ayudan a manejar los problemas dentales, sino que también pueden abordar las causas subyacentes, como el estrés, para prevenir complicaciones adicionales.
Manejar el estrés de manera eficaz es vital ya que no solamente tendrá un impacto positivo en la salud dental, sino que también repercutirá en la salud mental y la salud general.
Para bajar los niveles de estrés, se recomienda practicar técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda para ayudar a reducir la tensión muscular que puede provocar bruxismo. Además, hay que tener en cuenta que el ejercicio regular libera endorfinas, por lo que mejora el estado de ánimo y reduce el estrés, lo cual beneficia la salud bucal, mental y general. En algunos casos, puede ser útil acudir a terapia para tratar los motivos del estrés.
Mantener una dieta equilibrada y mantenerse hidratado fortalece el sistema inmunológico y reduce la inflamación en las encías. También es fundamental mantener una buena rutina de higiene oral, como cepillarse los dientes después de cada comida y usar hilo dental a diario. Se recomienda revisar y si es necesario tratar la respiración bucal, puesto que ésta empeora los síntomas de estrés y de patologías orales como la gingivitis. Además, para detectar problemas temprano y recibir tratamientos preventivos, es aconsejable acudir de manera regular al dentista a realizarse revisiones y limpiezas bucales profesionales. Contacta ya con nosotros para agendar tu primera cita.
