
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que, además de afectar a diferentes partes del cuerpo, también puede afectar a la salud bucodental de quien la padece. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre dientes y esclerosis múltiple.
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central en la que el sistema inmunológico ataca la mielina, la sustancia que recubre las fibras nerviosas, causando inflamación y daño. Esto puede afectar la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, lo que resulta en una variedad de síntomas que pueden ser leves o graves, incluyendo problemas de movilidad, fatiga, visión borrosa, entumecimiento, problemas de coordinación y cognitivos, entre otros.
La causa exacta de la esclerosis múltiple aún no se sabe cuál es y actualmente no hay cura para esta patología, pero existen tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas, aliviar el dolor y retrasar la progresión de la enfermedad.
En un artículo publicado en la revista británica British Dental Journal se afirma que las personas que padecen esclerosis múltiple corren un mayor riesgo de desarrollar enfermedad periodontal y caries. Esto es debido a que las personas que padecen esta enfermedad suelen experimentar alteraciones motoras, dolor facial, fatiga y neuralgia del trigémino, estos síntomas pueden afectar a su capacidad para mantener una adecuada salud bucodental. Otros de los efectos que la EM puede tener en la salud oral del paciente son los siguientes:
El diagnóstico y el tratamiento dental para pacientes con esclerosis múltiple requiere un estudio completo para poder llevar a cabo un tratamiento dental personalizado. Es esencial obtener una historia médica detallada que incluya el diagnóstico de la EM, los síntomas anteriores, los síntomas actuales, los medicamentos y cualquier tratamiento que el paciente esté recibiendo.
También es necesario determinar el grado de movilidad y coordinación del paciente, para poder adaptar las técnicas de higiene bucal. Asímismo será imprescindible realizar un examen completo de la cavidad oral para identificar problemas como caries, enfermedad periodontal, lesiones bucales, signos de sequedad bucal, evaluar la función de las glándulas salivales y comprobar si hay dolor en dientes y esclerosis múltiple. Es importante también considerar cualquier problema con la masticación o la deglución que pueda afectar a la salud bucodental.
Una vez se ha hecho este estudio exhaustivo, se realizará un tratamiento personalizado y adaptado a las necesidades del paciente actualmente. Si los síntomas cambian, es necesario revisar y ajustar el tratamiento a seguir para que siga siendo efectivo.
Para que el paciente pueda gozar de una buena salud bucodental, es imprescindible programar citas cortas y frecuentes, lo que puede ser beneficioso para evitar la fatiga y el estrés del paciente. Además, es útil programar las citas en momentos del día en que el paciente se sienta mejor, que generalmente es por la mañana. Asimismo, es necesario hacer una rutina de higiene bucal adaptada, manejar la xerostomía y el uso de protección dental en caso de que sea necesario.
La prevención y el cuidado bucal en la esclerosis múltiple incluyen una higiene rigurosa, utilizando cepillos manuales y eléctricos y herramientas interdentales para compensar problemas de coordinación. Mantenerse hidratado y usar productos para la sequedad bucal ayudan a prevenir caries. Se recomiendan visitas regulares al dentista para chequeos ylimpiezas profesionales, y el uso de terapias con flúor para fortalecer el esmalte dental. Adaptar la dieta para reducir azúcares y ácidos también es crucial.
Es importante también la comunicación con el dentista y contar con un equipo médico multidisciplinar y un sistema de apoyo para sobrellevar la enfermedad de manera más liviana.
