
Es importante saber que cuando pensamos en solucionar sus problemas de mordida y alinear los dientes utilizando ortodoncia fija, hay que tener en cuenta que existen distintas alternativas a los tradicionales brackets, como son los brackets autoligables. En este artículo te contamos todo sobre esta opción, ¡sigue leyendo!
Los brackets autoligables son un tipo de brackets utilizados en ortodoncia para corregir la posición de los dientes. A diferencia de los brackets tradicionales que utilizan ligaduras (bandas de goma o alambre metálico) para sujetar el arco dental, los brackets autoligables tienen un mecanismo incorporado que sujeta el arco directamente al bracket sin necesidad de ligaduras externas.
Hay dos tipos principales de brackets autoligables: los brackets autoligables metálicos y los brackets autoligables cerámicos. Los primeros están hechos de metal, generalmente acero inoxidable, mientras que los segundos están hechos de cerámica para que coincidan con el color de los dientes y sean menos visibles.
Los brackets autoligado presentan diferencias significativas respecto a los brackets tradicionales, ofrecen algunas ventajas potenciales en términos de comodidad, velocidad de tratamiento y facilidad de limpieza en comparación con los brackets tradicionales. Sin embargo, su uso puede variar según las necesidades y preferencias del paciente, así como la recomendación del ortodoncista.
A continuación, vamos a ver las principales diferencias:
Los brackets autoligables son recomendados para una gran variedad de pacientes. Aquellos que buscan un tratamiento ortodóntico más cómodo pueden beneficiarse de la reducción de la fricción que ofrecen estos brackets, lo que los hace ideales para personas sensibles. Además, pacientes que desean un tratamiento más rápido pueden encontrar que los brackets autoligables permiten un movimiento dental más eficiente, acortando un poco la duración total del tratamiento. Además, para aquellos con sensibilidad a las ligaduras o problemas de higiene oral, la ausencia de ligaduras externas en los brackets autoligables puede ser beneficiosa. En resumen, estos brackets son una opción muy versátil que puede adaptarse a una variedad de necesidades ortodónticas individuales.
Sin embargo, antes de tomar cualquier decisión, es importante realizarse un estudio ortodóntico y consultar con el dentista para ver las opciones disponibles y conocer cuál es la más indicada para cada caso.
Este tipo de brackets se colocan como los brackets tradicionales mediante un proceso que implica limpiar y secar los dientes, a modo de preparación. A continuación se aplica un adhesivo especial y se fija cada bracket en la superficie frontal de los dientes. Una vez colocados, se utiliza una luz especial para endurecer el adhesivo y asegurar los brackets en su lugar.
Posteriormente, se coloca el arco dental a través de los brackets y se asegura su propio mecanismo autoligable.
Para asegurar su buen funcionamiento, es vital seguir las instrucciones del dentista, así como acudir a visitas periódicas para evaluar el proceso y ajustarlos, además de llevar una buena rutina de higiene oral.
