
La atrición dental se trata de un desgaste paulatino, fisiológico y gradual de los tejidos del diente. Te explicamos todo sobre esta afección y cómo tratarla.
La atrición dental es el desgaste natural de los dientes que se produce como resultado del contacto entre las superficies dentales durante actividades normales de la boca, como masticar y hablar. Este desgaste puede ocurrir a lo largo del tiempo debido a la fricción y la presión repetida. Se trata de un proceso normal y gradual que generalmente se asocia con el envejecimiento, pero también puede ser influenciada por otros factores.
Además del envejecimiento, la atrición dental causas más comunes son las siguientes:
Hay que tener en cuenta que, a pesar de que cierto grado de abrasión y atrición dental es normal, un desgaste excesivo puede causar problemas como la sensibilidad dental, la pérdida de la altura de las coronas dentales y problemas de masticación. Es importante acudir al dentista si se nota un desgaste dental significativo.
Los síntomas de la atrición dental pueden variar dependiendo la persona, la gravedad del desgaste y la presencia de otros problemas dentales asociados. Sin embargo, los más comunes son:
En cualquier caso, es necesario acudir al dentista para que un profesional de la salud dental evalúe tu situación e identifique la causa subyacente. Esto es necesario para poder trazar un plan de acción y encontrar el tratamiento adecuado para abordar la atrición dental y prevenir complicaciones adicionales.
La atrición dental puede clasificarse en varios tipos según la causa subyacente o la ubicación del desgaste.
Está causada por el desgaste natural debido al envejecimiento y al uso normal de los dientes. Es un proceso natural, sin embargo se pueden tomar medidas para minimizar el desgaste excesivo. Esto puede incluir una buena higiene dental, el uso de protectores bucales si se practican actividades que puedan aumentar el desgaste, y revisiones dentales regulares.
Es un desgaste anormal causado por condiciones médicas o hábitos perjudiciales, como el bruxismo o la mala alimentación. En este caso, identificar y tratar la causa subyacente es esencial. Para el bruxismo, se pueden realizar tratamientos de rehabilitación de la masticación y en algunos casos podemos valorar poner diferentes tipos de férulas. En casos de maloclusión, se puede considerar la corrección mediante ortodoncia combinada con rehabilitación. Además, el cambio en los hábitos alimentarios y la gestión del estrés pueden ayudar a prevenir la atrición patológica.
En este caso, se trata de un desgaste concentrado en áreas específicas debido a la fricción entre dientes mal alineados o a una mala oclusión. Para estos casos, la ortodoncia será la mejor opción para corregir la alineación dental y mejorar la oclusión. También se pueden realizar restauraciones dentales, como carillas o coronas, para restaurar la forma y función de los dientes desgastados.
Se produce debido al desgaste en las superficies masticatorias de los dientes. El tratamiento dependerá de la gravedad de la atrición. En casos leves, el dentista puede recomendar selladores dentales para proteger las superficies. En casos más graves, pueden ser necesarias restauraciones dentales, como coronas o incrustaciones, para restablecer la forma y la función adecuadas.
Es debido al desgaste en las superficies frontales de los dientes incisivos. Las carillas dentales o restauraciones de resina compuesta pueden ser opciones para restaurar la apariencia y función de los dientes afectados, pero si no rehabilitamos de forma correcta la mordida, se podrían ir desgastando con los años.
El tratamiento específico dependerá de cada caso y de la gravedad de la atrición dental. El dentista realizará una evaluación completa antes de recomendar un plan de tratamiento personalizado. Sin embargo, la prevención desempeña un papel crucial, por lo que mantener una buena higiene oral y realizar revisiones periódicas es esencial para detectar y abordar cualquier problema a tiempo.
